Herpes en el Cuello, Síntomas y Tratamientos

El herpes en el cuello es causado por el virus del herpes zóster, una infección viral provocada por el virus de herpes simplex que causa una erupción en la piel que en ocasiones puede ser dolorosa.

Estas erupciones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, se presenta, con una mayor frecuencia, como una franja de ampollas alrededor del lado izquierdo o bien derecho del torso, en la espalda o el cuello si el virus se expande.

El zóster se presenta a raíz del virus de la varicela zóster, que es exactamente el mismo virus que provoca la varicela. Si tuviste varicela, el virus de la culebrilla en el cuello continúa inactivo cerca de la medula espinal y el cerebro. Años después, el virus puede reactivarse y ocasionar brotes.

Aunque no es una afección que puede poner bajo riesgo la vida, el herpes zóster puede ser realmente doloroso. Existen vacunas que ayudan a reducir el peligro de sufrir herpes viral, además, un tratamiento temprano puede ayudar a acortar la duración de la infección y a disminuir el riesgo de complicaciones.

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Síntomas del herpes en el cuello

El tiempo del contagio

El paciente nota una sensación de picor o bien dolor en la piel del cuello, normalmente en la zona de la garganta, el cogote o el pescuezo, y cuatro o cinco días después presenta un enrojecimiento de la piel en esa zona sobre el que afloran unas vesículas o úlceras que se disponen agrupadas.

A lo largo de esta fase las lesiones son enormemente infecciosas puesto que el virus se halla en las vesículas.

Tras siete a diez días las lesiones se secan, formando unas costras pardo-amarillentas que se suprimen, dejando en ocasiones una cicatriz residual. Los territorios que más a menudo se afectan son el leño, el muslo o bien la zona ocular. Esta última presenta una mayor gravedad al existir el peligro de capacitación de úlceras corneales que conduzcan a la ceguera.

A veces, tras el episodio de herpes zoster puede persistir un dolor residual en esa ubicación que continúa a lo largo de días, meses e inclusive años, denominándose neuralgia postherpética. Esto sucede con una mayor frecuencia en individuos cuya edad excede los cincuenta años.

Los principales síntomas ocasionados por el herpes en el cuerpo son la presencia de múltiples vesículas o burbujas rojizas, limitadas a un área pequeña del cuerpo.

La forma como las lesiones del herpes zoster se reúnen, normalmente en franja y jamás cruzando la línea media del cuerpo, es la característica más esencial para el diagnóstico de la infección. La explicacion de la lesión por herpes en el cuello tiene que ver con el comportamientos de la médula espinal y sus nervios.

La médula espinal está conectada al cerebro, tiene aproximadamente cuarenta y cinco cm de largo y se queda en la columna vertebral. Ésta recorre la primera vértebra cervical, en la planta alta del cuello, hasta la segunda vértebra lumbar. Durante la médula salen de nervios periféricos para todo el conjunto, responsables de la inervación de ciertas zonas.

Cada zona del cuerpo que recibe una rama de los nervios oriundos de la medula espinal se llama dermatomo. Cada vértebra lanza dos nervios, cada uno de ellos de los que inerva una mitad del cuerpo. La zona del pezón izquierdo y derecho, por poner un ejemplo, está inervada por dos nervios que nace en la altura de la 4ª vértebra de la columna torácica (T4). Ya la zona del ombligo está inervada por los nervios que nacen en la 10ª vértebra torácica (T10).

Por consiguiente, si el virus Varicela-Zoster está escondo en ganglios cercanos a la raíz del nervio a la izquierda de la vértebra T10, por servirnos de un ejemplo, cuando hay reactivación, va a viajar hasta a la zona del ombligo y ocasionará erupciones en una franja del abdomen que está a la izquierda del ombligo.

Causas del herpes zoster en el cuello

La culebrilla no se pega ni se puede trasmitir de una persona a otra. No obstante, el virus que causa la culebrilla en la piel, el virus de la varicela zóster,  puede ser propagado por una persona que tenga el herpes zóster activo a otra persona que jamás haya tenido varicela. En tales casos, a la persona expuesta le puede dar varicela, mas no culebrilla.

El virus se extiende a través de el contacto directo con las secreciones de las ampollas del salpullido ocasionadas por la culebrilla.

Una persona con culebrilla en la piel activa puede extender el virus cuando el salpullido se halla en la fase de las ampollas. La persona no es infecciosa antes que aparezcan las ampollas. Cuando se forman las costras en las ampollas, la persona deja de ser infecciosa.

La culebrilla es menos infecciosa que la varicela y el peligro de una persona con la culebrilla propagación del virus es baja cuando el salpullido está cubierto.

Si tiene culebrilla:

  • Sostenga el salpullido cubierto
  • Evite tocarse o bien rascarse el salpullido.
  • Lávese las manos con cierta frecuencia para prevenir la propagación del virus de la varicela zóster
  • Hasta el momento en que se formen costras en las ampollas del salpullido, evite el contacto con mujeres embarazadas, bebes, así como con personas con un sistema inmunitario débil

Factores de riesgo de la culebrilla en el cuello

Se han descrito abundantes factores como posibles o bien probables desencadenantes de la reactivación del VVZ. Todas y cada una cursan con una minoración de la capacidad del sistema inmune para seguir sosteniendo el virus en estado latente. Entre estos factores de riesgo se hallan la edad, el agobio o estrés sensible y severo, enfermedades graves, inmunosupresión y corticoterapia.

Manifestaciones clínicas:
Picores, hormigueos y dolor que puede ser extremo, todo ello en la zona del nervio perjudicado, donde aparecerá la erupción cutánea. Este dolor puede presentar múltiples peculiaridades, como punzante, urente, picante… y se acostumbra a desarrollar en brotes agudos y exacerbaciones.

La fase siguiente forma el desarrollo del propio rash cutáneo. Las lesiones empiezan como máculas eritematosas que pasan a vesículas distribuidas en dermatomas, generalmente en un patrón que simula un cinturón y sin pasar la línea media del cuerpo. No acostumbran a afectarse más de 3 metámeras.

Las zonas más frecuentes son la zona media del tórax (desde D3 a L2) y la zona oftálmica de la cara. Las vesículas se marchan convirtiendo en ampollas llenas de un fluido seroso, son normalmente dolorosas. Esporádicamente, el contenido de las vesículas puede ser hemorrágico (sangriento), y reventar en un plazo de siete a diez días. Cuando esto ocurre, resuelven con cicatriz y también hiperpigmentación.

Complicaciones del herpes zoster

Las principales complicaciones del herpes zoster en el cuello son:

  • Neuralgia postherpética
  • Inconvenientes en la vista (cuando afecta el ojo)
  • Neumonía,
  • Inconvenientes auditivos
  • Ceguera
  • Inflamación cerebral (encefalitis)
  • En casos poquísimo usuales, la culebrilla en el cuerpo asimismo puede ocasionar la muerte

Diagnóstico

El profesional médico es en encargado de llevar a cabo un diagnóstico apropiado de la enfermedad. Si el profesional observa alguno de los síntomas mencionados su diagnóstico de herpes en el cuerpo será positivo. Aun así también se realizan pruebas de laboratorio mediante muestras para poder obtener un diagnóstico más eficaz.

Tratamiento del herpes en el cuello

Si piensas que puedes tener tener un herpes en el cuello, llama a un médico. Si piensas que lo podrías tener en la cara, contacta con su médico inmediatamente para eludir que la infección se le extienda a los ojos. Si tienes el sistema inmunitario desgastado y contraes esta infección, va a deber percibir atención médica inmediatamente para eludir posibles dificultades.

Los fármacos antivirales pueden hacer que un episodio de herpes zóster se cure más deprisa y reducir el peligro de dificultades. Mas no todos y cada uno de los pacientes precisan tomarlos. Para calmar el dolor, los médicos pueden recetar cremas, espráis o bien parches para anestesiar la piel. El herpes zoster en niños provoca picor o bien comezón, posiblemente el médico le aconseje antihistamínicos.

Se debe sostener la zona de la erupción limpia, lavándola con agua y jabón suave. Se pueden aplicar compresas frías y húmedas sobre las ampollas múltiples veces al día para calmar el dolor y el picor.

Las personas con herpes zóster lo pueden contagiar con gran sencillez. Si un niño lo contrae, va a deber sostener cubierta en todo instante la zona del salpullido. Hasta el momento en que la erupción esté absolutamente curada, se va a deber sostener distanciado de bebés recién nacidos, mujeres embarazadas y cualquiera que no se haya vacunado contra la varicela y/o cuyo sistema inmunitario esté desgastado. Se va a deber quedar en casa y dejar de acudir a su centro de estudios a lo largo de un tiempo.

Prevención del herpes en la zona del cuello

Tras la varicela, el virus se vuelve inactivo y se oculta en su cuerpo. El herpes viral es ocasionado por la reactivación del virus, mas sus síntomas pueden ser considerablemente más graves. Pueden aparecer quemaduras, ampollas y ampollas con picazón en un costado del cuerpo o bien la cara. Asimismo puede sentir fatiga, fiebre, cefalea o bien malestar estomacal.

Las erupciones y las ampollas pueden retardar entre 3 y 5 semanas para curar. No obstante, el dolor puede perdurar considerablemente más. Es posible conseguir herpes zóster en más de una ocasión.

Conforme avejenta, aumenta el peligro de desarrollar herpes zóster. El herpes zóster ocurre con una mayor frecuencia en adultos mayores de cincuenta años, mas puede aparecer a cualquier edad.

Actualmente, hay 2 vacunas contra el herpes zóster aprobadas por la FDA (Administración de Comestibles y Fármacos de los USA) para personas mayores de cincuenta años. Estas vacunas pueden asistir a prevenir el herpes zóster o bien a reducir el alcance de los efectos que puede ocasionar.

Vacuna contra el herpes zoster

En los últimos tiempos, la vacunación de pequeños contra la varicela llegó a ser adoptada en numerosos países y se propuso la posibilidad de asimismo ser eficiente contra el herpes zóster.

Estudios recientes vienen mostrando que la vacuna es eficaz en la población de más de cincuenta años y reduce en hasta el setenta por ciento el peligro de un episodio de herpes zoster. Aparte de ser eficiente en la prevención, los pacientes que inclusive vacunados acaban desarrollando herpes zoster presentan una tasa de dificultades bien más baja que la población no inmunizada.

Por ende, como aparte de prevenir y reducir la incidencia de dificultades, se puede emplear la inmunización con la vacuna contra la varicela zoster en personas mayores de cincuenta años, aun si ya han tenido varicela o bien herpes zóster en algún instante de su vida.

Hay que tener en cuenta que la vacuna del herpes zoster es una manera de prevenir este tipo de enfermedades, en este sentido, no hay que ver la vacuna como un tratamiento.

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